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Analisis

Ethiopian: las incógnitas que preocupan a Boeing

No se deje engañar por los estereotipos: el accidente de ayer, con 157 muertos, en el que un avión de Ethiopian Airlines se estrelló unos minutos después de despegar, no responde a los parámetros habituales. Ni Ethiopian es una aerolínea de mala muerte, ni su piloto era un aprendiz, ni el avión era una carraca. Más bien, se trata de un avión absolutamente nuevo. Y, mucho más llamativo, se trata del segundo accidente de máxima gravedad en un Boeing 737 Max que acaba de salir de fábrica, después del desastre de Lion Air, en un caso similar, poco después de despegar de Jakarta.

El avión de Ethiopian está volando desde el 15 de noviembre pasado, cuando Boeing lo entregó a la aerolínea africana, una de las más fiables del continente.

En Estados Unidos se han encendido las alarmas: después del accidente de Jakarta, es imprescindible aclarar qué sucede con este modelo de avión. Pero en Estados Unidos hay preocupación. “Es pronto para paralizar los 350 aviones de este modelo que están volando, pero es urgente aclarar que ha sucedido”, dijo un experto al diario Seattle Times, del estado de Washington, donde se encuentran las fábricas de Boeing.

El accidente de Indonesia tuvo lugar porque el avión no respondió a las órdenes de los pilotos. Eso ocurrió porque el fabricante incluyó unos sistemas automáticos de respuesta ante situaciones de pérdida de altura que los pilotos desconocían (llamado MCAS) y que no fueron capaces de controlar, según se conoció en aquel momento. Boeing, tras el accidente, decidió emitir una información adicional para los pilotos de este avión, con detalles del sistema automático implantado. Precisamente, el propietario de Lion Air organizó un gran revuelo al culpar a Boeing de lo que había ocurrido.

Los datos de Flightradar24, bastante limitados por la altitud de la zona, indican que el avión padeció problemas de altura. El avión subió a los 8.000 pies y después bajó a los 7.700 y después subió de nuevo a 8.600. Pero el terreno en esos lugares es alto y pudo haber colisionado por no haber cogido suficiente altura.

El patrón de comportamiento, ganar y perder altitud con frecuencia, es similar a lo que ocurrió con el avión de Lion Air. Sin embargo, estamos ante una información muy parcial que no ofrece suficiente fiabilidad para llegar a conclusiones.

Ahora, el accidente de Ethiopian añade presión sobre el fabricante del avión para aclarar lo sucedido y, al menos, descartar que el MCAS tuviera relación con lo ocurrido.


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Comentarios

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Algo huele mal en Boeing, instalar un sistema automático que baja el morro del avión y no contárselo a los pilotos.

¿Este problema se había presentado en versiones anteriores del b737 (original, clasico, NG)
Ya que en el mundo hay plazas que estan situadas en cadenas montañosas incluso rutas aereas y si el MCAS es el problema. Desafortunadamente habran mas incidentes con esta nueva version MAX si Boeing no ataca profusamente este detalle

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