Cossiers, Els

Danzadores que bailan en fiestas muy señaladas de la geografía mallorquina. Inicialmente sus danzas llenaban de música y baile las calles y plazas de pueblos de la Isla, pero muchos de ellos vieron desaparecer esta práctica con el paso de los siglos, aunque otros, como Algaida, han ido recuperando la tradición y vuelve a presidir con solemnidad importantes eventos de la localidad. También se conservan en Montuïri, Alaró y Pollença. Contrariamente a una extendida creencia popular, parece ser que la etimología de la palabra cossier no tiene nada que ver con Escocia ni con la terminación ‘cossi’, sino que podría proceder del mozárabe, que significaría ‘que corre ceremonialmente’. Los danzadores son tres parejas de hombres y una dama, que dirige sus movimientos, representa el bien e induce a vencer al demonio, una figura que también les acompaña durante todo el recorrido. Vestidos de blanco, con una faldilla de color vivo y una faja de la que cuelgan cintas de colores, llevan cascabeles atados a las medias, sombrero con flores, cintas y trocitos de espejo, y un pañuelo en cada mano para realizar figuras coreográficas. Danzan, por una parte, al son de las xeremies, y de la flauta y el tamborcillo, por otra. La vigilia de Sant Jaume, el día de Sant Honorat, las fiestas de Sant Bartomeu y la conmemoración de la Mare de Déu dels Àngels, son las fechas elegidas para bailar públicamente.

 

Con el patrocinio de: