NEWSLETTER | PUBLICIDAD |
EDICIÓN ESPAÑA

El CEO de la aerolínea irlandesa que impulsó los vuelos low cost en Europa

Michael O’Leary: el empleado que revolucionó Ryanair

En 1994, un contable asumió el reto de salvar a la ruinosa Ryanair que habían creado los Ryan
Copiando el modelo de Southwest, e incluso mejorándolo, creó la líder en Europa aprovechando todos los recursos

En 2001, la directora general de British Airways se llamaba Barbara Cassani. Cassani vio que se avecinaban tiempos inciertos para las aerolíneas tradicionales, por lo que decidió crear Go, una filial de bajo coste. Su base aérea más importante era Stansted. Desde allí se lanzó la que iba a ser una respuesta a las Easyjet y Ryanair del momento.

El estreno fue una catástrofe: decenas de personas pagadas por Easyjet compraron billetes y se presentaron en el aeropuerto, cuando toda la prensa estaba filmando la salida del primer vuelo, con camisetas naranjas que decían “Con Easyjet hubiéramos volado más barato”.

El fiasco no impidió que Go se expandiera porque el dinero de British Airways daba para todo. Go, y en consecuencia British Airways, veían a Easyjet y Ryanair como enemigos a los que plantar cara. Así que poco después la nueva aerolínea empezó a volar entre Dublín y Glasgow y Edimburgo.

“Es el momento de que los viajeros puedan combinar precios bajos con alta calidad”, dijo Cassani a la prensa en el momento del lanzamiento de los servicios, esperando salvar algo de este lucrativo negocio que estaba perdiendo a ojos vista. A los seis meses, Go había dejado de operar. Ryanair había respondido bajando el precio de sus billetes a 5 libras irlandesas.

Cassani, bastante más adelante, reconoció que Ryanair les había dado una paliza. “Uno no puede enfrentarse a quien tiene costes más baratos porque ellos bajan los precios y ganan mientras que uno se desangra”. Seis meses duró Go, exactamente lo que el director general de Ryanair había predicho a la prensa. Ese director general era un tal Michael O’Leary, todavía no muy conocido, aunque ya llevaba unos años al frente de la todavía por entonces errática Ryanair.

En contra de lo que la gente piensa, O’Leary no es el fundador de Ryanair. Los Ryan habían creado  una aerolínea más, confusa, sin un concepto claro, con más gastos que ingresos. Hasta que en 1994, ante el caos, dejan que su director financiero, que había entrado en la compañía como consultor (de la empresa Stokes, Kennedy y Crowles), el tal O’Leary, se haga cargo del negocio. “De perdidos al río” habría pensado la familia propietaria. Hace 25 años de eso. Es el momento en que ese personaje con un toque histriónico, irrespetuoso, extremo, comienza a dirigir Ryanair, compañía a la que ha convertido en la más rentable y grande de Europa (Ryanair siente pánico a que los sindicatos arruinen su modelo).

O’Leary no parece tener demasiada idea de qué hacer, pero tiene el acierto de ir a Estados Unidos a estudiar Southwest, que ya entonces destacaba por su éxito. O’Leary copió todo lo que pudo de  Southwest Airlines, excepto en una cosa. Southwest, por ejemplo, le enseñó el gran valor económico que tiene reducir el tiempo de las escalas en tierra. Southwest había bajado el tiempo a 30 minutos mientras que sus rivales estaban 90 minutos por escala.

También allí aprendió a usar aeropuertos secundarios, porque en los grandes se pierde mucho tiempo rodando por las pistas o esperando la atención del aeropuerto. Y a tener la misma flota, que reduce costes espectacularmente. La única cosa que no copió O’Leary fue el trato al personal. En Southwest, aunque los salarios son muy bajos, el trato al personal es exquisito. Y cuando la aerolínea va bien, se reparten bonus para todos. En Ryanair, en cambio, O’Leary es muy avaro (Ryanair y Michael O’Leary son demandados por un accionista por estafa).

Pero tiene éxito. Cuando nuestro personaje llega al frente de Ryanair, apenas transportaba dos millones de pasajeros anuales. Tres años después había doblado esa cifra de pasajeros. Y siempre dando beneficios, pese a su agresiva política de precios. Su arma infalible: los vuelos entre Irlanda y Gran Bretaña, que le han permitido sobrevivir en todos los escenarios, incluso tras los ataques a las torres gemelas en Estados Unidos. En esa línea siempre ha sido el líder, llegando a expulsar totalmente a British Airways y dejando a Aer Lingus en la ruina.

Observen estos datos que son los que explican cómo funciona Ryanair: sin el combustible, un pasajero le cuesta a Ryanair 27 euros como coste medio, mientras que carga un billete de 39 euros como media; su rival más competitivo, Wizz, tiene un coste de 40 euros por viajero y carga 46, mientras que Easyjet tiene un coste de 51 euros por cliente y carga 60. La que más gana, Ryanair.

Desde el primer día, un secreto de O’Leary fue usar los aviones al máximo. Porque el precio de usar mucho el avión no aumenta y, en cambio, los ingresos sí. Por eso empezó sólo en aeropuertos secundarios, donde la rotación se podía hacer en 25 minutos. Y todo simple: simple el modelo de avión, simple la operativa, simple la web, el embarque, todo.

A partir de ahí, fue cuestión de tiempo. Pero pronto convirtió su aerolínea en una máquina de ganar dinero, siendo mucho más duro que Southwest en el modelo e implicándose personalmente en el detalle.

Pero eso no es lo que lo ha hecho famoso. Su conducta, en general, ha sido impresionante. En Irlanda lo conocen por este desplante: O’Leary, como todo el mundo, tenía que soportar unos tremendos atascos para llegar a su oficina. Si quería evitarlos, debía coger un taxi porque el carril bus-taxi normalmente estaba despejado. Entonces O’Leary se retrató comprando una licencia de taxi para su Mercedes, usándolo sólo para ir y volver de su oficina en Dublín.

En España se le recuerda sobre todo por la infausta rueda de prensa en Bilbao, mientras Spanair estaba a punto de cerrar, cuando sin respeto ni sensibilidad ninguna se rió de ellos y de la compañía que, como tantas otras, había sucumbido a su modelo de negocio.

La lista de desplantes le ha conducido a crearse una imagen nefasta que desde hace cuatro años, a duras penas, ha intentado corregir, haciendo que ahora Ryanair sea buena. Algo ha mejorado, pero no demasiado. Y, desde luego, ante la imposibilidad de que O’Leary proyecte una imagen amable, ha preferido no salir, no hablar. Desde luego, así le va mejor.

También fracasó en otra de sus obsesiones. O, si quieren, retrasó la entrada de los sindicatos en Ryanair durante 24 años. Porque con O’Leary no hay sindicatos. Ahora, tras un año de huelgas, ha cedido, pero a regañadientes.

Quienes han trabajado con él temen las reuniones de las nueve de la mañana de los lunes: como se conoce todos los detalles de la empresa, puede sacarle los colores a cualquiera. Y esas reuniones son tremendas. Porque O’Leary es famoso en su casa, Ryanair, porque con él no hay humor. El trabajo es el trabajo, y en eso, como es evidente, no perdona.

En todo caso, la impresión es que a O’Leary le va el follón, el conflicto. Parece disfrutar. Se ha enfrentado a todo el mundo, desde los controladores a los rivales, de los comisarios europeos a los ministros de Transporte. Ahora parece un poco en horas bajas, probablemente por consejo de quienes quieren mejorar la imagen pública de la compañía, pero 25 años han dejado una huella inequívoca en la aviación europea.


Acepto la política de protección de datos - Ver


Ordenar:   nuevos | antiguos | más valorados

Muy recomandable el libro “Tony Ryan: Ireland’s Aviator” sobre la vida del fundador de Ryanair para entender como funcionaba la aviación en los 70s y como evolucionó el negocio hasta que gente como O’Leary creó o implantó el modelo LowCost.

Gracias maestro.

Ryanair…. Camino al fracaso.
Todo esto está muy bien y Ryanair se ha beneficiado de la crisis mundial estos años atrás. Pero que va a hacer Ryanair ahora? De donde va a sacar sus pilotos para volar cuando nadie quiere volverse a Europa a trabajar a una compañía así.
La Inetligencia Emocional de O’leary es nefasta. Solo es cuestión de tiempo que lleve a Ryanair al hundimiento. Sus acciones han caído a la mitad de su valor en un año.
En fin… el tiempo dirá. Pero parece que lo bueno se le acaba a Ryanair

Nadie quiere volver a Europa a trabajar a un compañía asi? Mitad de Emirates esta de vuelta desde hace unos años…

Solo conozco 1 piloto de Emirates que vino a Ryanair. Uno!

Noticias relacionadas


Encuesta

¿Cree que Turismo debe estar en otro ministerio teniendo más peso?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...




Revista Preferente | REPORTUR | arecoa.com | Radio Bellver | kbaTV
Aviso Legal Política de Privacidad RSS Condiciones de suscripción Política de cookies