La mayoría de los aviones son blancos por una cuestión bastante simple, y es que si se pintaran de colores pesarían más. Y es que, debido a las dimensiones de las aeronaves, son bastantes los kilos de pintura que se necesitan para dar a un avión un toque sofisticado, algo que a la larga le hace gastar más combustible. Sin embargo, en ocasiones las aerolíneas deciden dar un ‘toque’ artístico a algunos de sus aviones. Esto es lo que vamos a ver en el siguiente vídeo. El proceso de maquillaje de un A340 de la aerolínea Swiss.